29 abr. 2010

Les contaré una historia...

Una mujer mayor con su vida ya en los años dorados, una buena vida, un esposo, hijos, nietos.



De pronto un día sintió algo extraño en un pecho, fue al médico, y los exámenes revelaron que tenía un tumor en el pecho.Lloraba, no podía creer que a ella que siempre había sido una buena madre, buena abuela, y amaba el Señor sobre todas las cosas podía sucederle algo así. Sólo quería morir, toda palabra que se le dijera era poco, estaba desolada, no dormía…
Pero una noche su esposo se sentó al lado de ella y le abrazó.


Le dijo:“Te amé cuando eras una mujer entera, te amé cuando tus estados de ánimos eran difíciles de entender, sequé tus lágrimas cada vez que un hijo tenía problemas… Siempre de mi mano has estado, nunca te he soltado, y hoy que estamos en el ocaso de nuestras vidas, da gracias a Dios porque yo nunca te he dejado de amar.Y hoy que sólo tienes un pecho, mi amor por ti no ha cambiado, al contrario. Admiro tu valentía, amo por sobre todas las cosas que nunca has renegado de Dios. Lo asumiste, y estás aquí a mi lado, aún sientes malestar pero estás viva, estás para poder mirarte todas las mañanas y decirte “¡Qué guapa estas!”. Eso nunca cambiará en mí, porque eres y serás mi mujer, mi amor de siempre. Aún hoy que te ha tocado tan pesada carga tienes mis brazos para sostenerte, aquí estoy a tu lado, y Dios junto a nosotros, dándonos, fuerza y fe.Te amé cuando eras hermosa, hoy eres bellísima, los años te han dado sabiduría y valor…Te admiro mi querida esposa…”

Linda historia, ¿verdad?


Texto tomado de la siguiente página :
http://foroadventista.org/forum/showthread.php?8813-C%E1ncer-de-mama

26 abr. 2010

¡La última!

Y es así, hoy fue la ultimísima de mis torturitas-curadoras y me parece mentira no decir más: "una menos", "ya falta poco", "no es nada", “tengo que poder” porque ya está!!! me veo cruzando la meta y con una certeza ineludible de que gané.

Sin ánimo de quitarme mérito, tengo que decir que tuve una gran hinchada, un entrenador de hierro que me acompañó en cada paso y no me dejó flaquear ni un segundo, que las sonrisas de mis hijos me iluminaron al costado de la carrera cual soles, que no faltaron amigos y familiares que me acercaran palabras amables y de buen ánimo, que el rezo del rosario compartido con las amigas fue fundamental, que sentí a Dios conmigo en cada momento y podría seguir, agradeciendo en detalle.

No me queda más que agradecer, aplaudir y emocionarme con el apoyo recibido, no veo la hora de descorchar el champagne (simbólico, no?-ya que no me gusta- sino como símbolo de festejo) salpicar a todos los que están a mi alrededor para que sepan que me siento feliz de haber superado esta prueba.


Catalina Dabezies 26/4/10

24 abr. 2010

EMPATÍA



El agua estaba revuelta y gris.
El día estaba nublado y el viento fuerte inclinaba las palmeras al borde del río, pero hacía mucho calor y por alguna razón que no era meteorológica, se sentía ideal para un almuerzo al aire libre.
Cristina y Juana sacaron la bolsa con los refrescos y la comida del auto, las plegables y servilletas, y se instalaron bien cerca de la orilla.

—¿Me pasas el vaso?, ¿qué preferís, coca o jugo de naranja?

—Jugo—respondió Juana, que había estado muy silenciosa los
últimos días preocupando un poco a su amiga.

—Hace pila de calor, ¿por qué no aprovechas y te sacas el
pañuelo?

—Me da un poco de vergüenza, no sé, ¿te parece?

—Ah! Juana, dejate de jorobar, ¿vas a transpirar como un chancho pelado por la gente? ¿desde
cuándo te importa la gente? ¡Además no hay casi nadie!

Juana se desató el pañuelo más por complacer a Cristina la terca, que por estar convencida ella, dejando al descubierto su cabeza completamente pelada. Pero se sintió aliviada al sentir el viento refrescante, y le dio la razón, aunque solo en su mente.

—Sos cruel Cris, “chancho pelado”... ¿no es un poco fuerte?

Cristina tocó la bocha de Juana, golpeteando con la palma de su mano:

—Para la suerte, tocando a un pelado…

Juana rió a carcajadas, empujando la mano de su amiga que se hacía la seria, aunque dijera el peor disparate.
El sol empezaba a brillar, caliente entre las nubes que le abrían paso.


Texto de Lorena F.

18 abr. 2010

HUMOR: "Cómo prepararse para una mamografía"

A muchas mujeres les da miedo la mamografía, pero no deben preocuparse…

Haciendo los siguientes ejercicios durante unos minutos al día, la semana previa a la prueba, estarás completamente preparada para ese examen.
Son fáciles y los puedes hacer en tu casa.

Primer ejercicio: Abre el refrigerador y coloca una teta en el marco de la puerta. Ciérrala sobre ella y aprieta con fuerza. Apoyando tu cuerpo sobre la puerta conseguirás hacer más presión. Aguanta en esa posición diez segundos.


Segundo ejercicio: Ve a tu garaje a las tres de la madrugada, que es cuando la temperatura del suelo de cemento es la perfecta. Desnúdate y túmbate cómodamente en el suelo, colocando un pecho bajo la rueda trasera del coche. Pídele a una amiga o a un familiar que mueva lentamente el coche hacia atrás, hasta que la teta esté completamente aplastada bajo la rueda. Aguanta sin respirar diez segundos. Repite este ejercicio cada día.



Tercer ejercicio: Mete dos sujeta-libros de metal en el congelador durante toda la noche. Desnúdate hasta la cintura. Invita a un hombre corpulento, deconocido, a entrar en la habitación y dile que te apriete, con todas sus fuerzas, la teta entre los dos sujet-libros.
Después concierta con él una cita para volver a hacer lo mismo dentro de un año.

¡Ahora ya estás preparada! Y cuando le muestres el resultado de la mamografía a tu ginecólogo...

¡¡¡PÍDELE GENTILMENTE QUE SE HAGA UNA TESTICULOGRAFÍA CON LAS INSTRUCCIONES ANTES INDICADAS!!!

13 abr. 2010

Baile de los guantes rosados

Un hospital baila a todo ritmo.

A TODOS, mujeres y hombres:
El personal entero de este hospital está bailando para aumentar la prevención del cancer de mama. Si consiguen 1.000.000 "clicks" en el enlace de youtube, recibirán una gran donación para el tratamiento del cáncer de mama de la compañía que fabrica los guantes rosas.

11 abr. 2010

ANESTESIA (al Dr. Domingo Bianchi)

En la mitad del camino un nuevo escollo
hizo a mi mente despertar alerta.
Aquello que hube temido tantas veces
estaba ahí mismo, llamándome a la puerta.

No quise abrirle: su espantoso atuendo
reavivó un profundo temor en mis instintos:

debía dormirme otra vez profundamente
sabiendo que podría tentar no ser lo mismo.

En una histórica noche de tormenta
que, quién sabe, habría sido mi momento
quiso el destino que mi mano sostuviera
y removiera los signos de mi cuerpo.

Yo lo sentí, de cerca, en mi entresueño,
como científico ángel de la guarda

que luchaba conmigo, codo a codo,
porque era su misión, hacer que me quedara.

Y ahora, para un nuevo enfrentamiento,
planificando la estrategia de batalla
sentí que aun con el más fuerte ejército
no podría ir sin mi ángel de la guarda.

La vida tiene a veces sus misterios
que conviven con el saber y los esfuerzos.
Voluntad, conocimiento, y mano segura

convierten milagros en cotidianos hechos.

Con aparente alegría y fortaleza
nos entregamos cual corderos vulnerables,
corazón resignado ante la suerte
y espíritu confiado a los profesionales

que en su quehacer normal y diario
desconocen tal vez que en cada acto,

son generales, son soldados, son artistas,
son curadores y
hacedores de milagros.

6 abr. 2010

Lazo rosa

¡Sí, se puede!



Al principio, cuando todo el mundo te advierte, te pone sobre aviso, tú, con tu mejor cara y tu más férreo pensamiento decís: "pasé tan campante la operación, con esto que se me viene, seguro voy a poder”...y te proponés llevarte el mundo por delante.
Te dicen, te cuentan, pero tu seguís pensando: “seguro que yo no voy a …”, “a mi no me va a pasar eso”, “yo voy a poder…”
Y vas a la primera quimio (sabiendo de antemano que son ocho) y la pasás, y volvés a tu casa bien inflada, todo bien, (en mi caso hasta cometí el error de creer merecerme un helado triple, por lo bien que había ido todo, y me lo zampé íntegro), hasta que sin tener control alguno sobre tu cuerpo, vomitás tu soberbia, tu orgullo y tu estupidez, una y otra vez y pensás entonces (como una vez pensaste todo a color, ahora todo se piensa en negro) que no vas a poder, que no llegás, que te gana.


Ahí llegan las voces, claras, nítidas, son mujeres que pasaron por lo mismo, a algunas no les has visto el rostro siquiera, pero están ahí, todas ellas, con su palabra, con su apoyo incondicional, diciéndote que SI, SE PUEDE.
Te lo repiten, se acuerdan de tus fechas y te desean suerte, te esperan a que en cuatro o cinco días aparezcas, ya seas tú de nuevo -no la de siempre pero tú de nuevo- y te preguntan como estás.
Te dan aliento porque cuentan y es una menos, falta poco, incluso te dicen que vas ganando cuando te sentís la última del pelotón, ya sin aliento.
Luego de la primera, ya no vas con la mismas ganas; pasa como con los partos, al primero vas tan inconciente, pero al segundo ya vas sabiendo qué te espera, y al igual que con el parto, te cuentan las que ya pasaron que es algo maravilloso pero sabés que pasarlo es bravo, acá sabés que vas para tu bien, para mejorarte, para prevenir, para curarte, pero es jodido ir.
Y cuando te querés acordar pasaste la mitad, y seguís ahí, al firme, yendo (que ya es mucho), peleando mano a mano, con uñas y dientes.
Y ahora que ya pasé la penúltima y solo me queda una, ya me siento del otro lado, porque aunque cueste creer, todo va en la actitud y en lo que tu pongas de ti.

Entonces también me cruzo a la vereda de enfrente y te digo : “SI SE PUEDE”, y tengo la necesidad de decirlo, a quien esté empezando, te conozca o no, a las demás mujeres, y sobre todo repetírmelo a mi misma, saber que pude.
Lo digo, no por que alguien me lo dijo, si no por que yo lo pasé, soy testigo, tengo FE en que SÍ, SE PUEDE y quiero transmitirte esa fe, porque creo que tu también vas a poder.
Y debería agradecer en un discurso al mejor estilo entrega del Premio Oscar a quienes estuvieron a mi lado y me apoyaron (fundamental, aunque también se puede sola, como todo en la vida, tanto mejor si es acompañado), pero permítanme el momento: yo pude, es mi cuerpo, yo pasé por eso, llegué al final, fui yo, Catalina.


5 abr. 2010

SONRIE


Deja que tu sonrisa cambie el mundo, pero no dejes que el mundo cambie tu sonrisa...

Tu sonrisa es la luz que ilumina mi alma, tu llanto la tormenta que destruye mi corazón.




1 abr. 2010

Sigamos caminando

La vida es para mí ese frágil período de tiempo en que un alma habita un cuerpo para cumplir un ciclo, aprender y dejar huella.

Cuando el médico me dijo que tenía cáncer, me di cuenta que todavía me faltaba mucho por aprender, y cuánto más todavía, para dejar huella.

A veces no se trata de ganarle a la muerte, sino de ganarle al olvido, y entre los arabescos que dibuja el ánimo en esa circunstancia, se descubre una fuerza que ni una misma sabe que tiene. La gran mayoría de las mujeres que conozco, han sentido lo mismo.

Es bueno saber que no estamos solas. Que hay un ejército luchando con todas y cada una de nosotras; familiares, amigos, médicos, enfermeras, colegas son también héroes y heroínas en la batalla.

Es bueno saber que podemos compartir experiencias, seguir sintiéndonos bellas y solidarias, reírnos, y que no tenemos que pedirle permiso a la vida para seguir disfrutando, y aprendiendo; y caminando firme, que es la mejor manera de dejar huellas.


Pat.

Encontramos por ahí...











¡Llega al ciberespacio MAMA MIA!

Finalmente llegó abril, aún con calorcito y sin mucha cara de otoño todavía.
Abril, curiosamente, es el mes al que más le han escrito los poetas. ¿Por qué será?
Bueno, hoy, Patricia, Catalina y yo (Elizabeth) decidimos hacer la primera entrada de este blog, lanzarlo al mundo de internet para darlo a conocer.
Nos conocimos en una reunión que organizó un grupo de mujeres “con cáncer”. ¡Uf! qué fuerte suena ésto, pero es verdad. Desde un principio las tres tuvimos empatía y rápidamente surgieron las ganas de reunirnos con el fin de intercambiar ideas con un objetivo: el de armar un blog diferente para tod@s aquell@s que busquen información, apoyo, datos. Un blog en el que se puedan encontrar consejos prácticos, artículos interesantes, datos útiles (de esos que pocos médicos o terapeutas dan). Que sea alegre, que tenga colores, música y que transmita ganas de vivir. Queremos que sea interactivo, donde se puedan hacer preguntas y comentarios, un espacio en el que se puedan compartir habilidades personales (artesanías, cocina, tejido), así como diferentes formas de expresión artística (literatura, pintura, fotografía, música). Un lugar tan cómodo como el living de nuestra casa.
Deseamos, de todo corazón, que encuentren en MAMA MIA, un rincón reconfortante, donde el espíritu positivo y la esperanza primen, donde todos nos sintamos a gusto y al que siempre tengamos ganas de volver a visitar.
Acá estamos prontas para recibir aportes que enriquezcan éste, nuestro espacio cibernético, al alcance de tod@s.