10 ene. 2011

Gente que sirve

Eli y “Mama mía”

A través del mundo de “facebook” pude reencontrarme con Eli. Pensar que en la década del 70 solíamos vernos cada semana en torno a la misión del movimiento Juventud para Cristo. Hacía más de 25 años que no nos veíamos. Alguna que otra noticia tuvimos. Pero, de toda aquella juventud, todos fuimos forjando nuestras vidas y nos fuimos distanciando.

Leí en su página facebook:

17/05/10

Hoy

Hoy hace cinco años que me operaron por segunda vez de cáncer de mama y aquí estoy, vivita y coleando.En el 2000 fue el primer balde de agua fría después de una mamografía de control de rutina (cirugía, radioterapia y medicación durante cinco años) y en el 2005 (cuando me hice la mamografía de control para obtener el alta), zácate, bingo, "bad news"... otra vez entré en el ruedo (quirófano, quimioterapia, medicación por cinco años más y mucha bronca acumulada). Ya pasó, aunque me parezca mentira, la tormenta ya pasó. Fueron diez años con la espada de Damocles encima pero finalmente, puedo decir que gané la batalla.

Me volvió a crecer el pelo, la parte del cuerpo que perdí, la recobré (es falsa pero algo es algo...), encontré un nuevo amor que me apoyó incondicionalmente desde el día que lo conocí -quince días antes del segundo diagnóstico - (el viejo amor se fue un día y nunca volvió...).

Es decir: ¡¡¡Volvió a salir el sol!!!

Sabía que Eli había vivido una situación difícil, pero no conocía detalles. Recuerdo que mi primera reacción fue de negación. “¡A Eli no puede sucederle algo así!”. Me vinieron muchas imágenes de ella y siempre estaba sonriendo. En el grupo se destacaba por su jovialidad. No pasaba inadvertida en ningún lugar. No podía imaginarla golpeada por la vida.

Cuando nos volvimos a ver charlamos extensamente y no podía dejar de mirarla. El tiempo había pasado y yo tenía la sensación de que para ella no. Físicamente estaba igual. Su optimismo crecido. Cuando volví a mi casa les escribí a los amigos que teníamos en común: Hoy me reencontré con la queridísima polaca Wojnarowicz. Está como siempre: ¡el mundo cambió, ella no! Luego de esa nota observé que viejos amigos ya estaban conectados con ella a través de facebook y de los blogs que ella construye.

En la conversación no sentís tanta curiosidad por conocer historias, anécdotas, situaciones, simplemente disfrutás de la presencia de una persona llena de optimismo. Es tal su nivel de extroversión que te dejás invadir por sus gestos, su volumen alto de comunicación, y como que circula la alegría en un ambiente muy agradable. Quién puede sospechar que detrás de toda esa transparencia se oculta un drama de vida. Tal vez Eli lo haya vivido como drama, pero cuando leés algo testimonial de ella, en lugar de “irte para la depre” pensás positivamente. Su alegría de vivir la vuelca en sus blogs y allí leemos:

Hoy brindo por estos 10 años, "PRUEBA SUPERADA", y perdónenme si los molesté con algo tan personal, pero tuve ganas de compartir mi alegría con quienes me acompañan, me leen, me siguen en el mundo cibernético.

Dénse una vueltita por el blog MAMA MIA que creé junto a unas amigas que han o están pasando por algo similar, en el que pretendemos generar un espacio de esperanza, alegría y ganas de vivir a todas las mujeres que hoy sufren por este mal que lamentablemente afecta a tantas mujeres hoy en día.

Sus escritos son simples, sencillos, fáciles de comprender desde lo intelectual y lo vivencial. Se muestra tal cual es. Sus dudas, sus miedos, sus vergüenzas, sus glorias están allí presentes, en textos breves, pero que te dejan pensando por días. Ella se ubica en el centro virtual, pero no es ella el centro real sino el que está del otro lado del blog. Alguien que se acerca por necesidad. Alguien que está sufriendo –como ella sufrió- el impacto de la sorpresa, del drama, de lo temido. No aparece la muerte como elemento indeseado sino como la posibilidad de no seguir viviendo. Porque vivir tiene sentido, siempre lo tuvo para Eli, sólo que luego de aquella experiencia esto está sobredimensionado.

Si entrás en su página de facebook o en sus blogs te vas a dar cuenta de que Eli se vincula a través de los abrazos con letras. No es posible la distancia afectiva. Ella quiere, ama y lo hace intensamente.

Desde hace muchos años Eli es fonoaudióloga. Con gran entusiasmo y pasión abrazó esta profesión. Disfruta de lo que hace, pero me parece que disfrutan más sus pacientes.

Eli ha hado mucho sentido a su vida, el del servicio y me parece que éste lo realiza muy bien. Desde su profesión intenta la rehabilitación para ofrecer mayor calidad de vida. Todos los días intenta con el otro lo mejor, debe ser un acicate especial. Luego de su revés que la llevo a exclamar : “¡Mamma mía!” profundizó su visión. Ahora hay un aprecio por la vida misma, la calidad y la cantidad son elementos a trabajar a diario. Está rodeada de gente que aprendió a abrazar con sus abrazos. Y toda esa cobertura de protección ha hecho que Eli siga sonriendo, cuando la vemos o cuando la recordamos. Y esa sonrisa arrebata poderosamente a otros seres humanos que padecen las sombras del miedo.

Vean lo que escribió alguien en uno de sus blogs:

Anónimo dijo…


Muchas felicidades, Eli. Tu historia es dura pero muy hermosa por la esperanza y la fuerza que transmite.

El presente artículo forma parte del libro: Gente que sirve de Hugo Píriz, disponible en las librerías : Centro de Literatura Cristiana- Uruguay 1424 casi Ejido y Paysandú 1840)

1 comentario:

Ana Laura dijo...

Precioso artículo, y muy merecido. Espero que traiga nueva gente a conocer el blog y lo que cuenta.

Un saludo muy grande!!!