27 jul. 2011

MI CAMINO



Cicatrices en el cuerpo y en el alma

han surcado diferentes rumbos

en un camino pródigo en valores

y en sueños promisorios de futuro.



Un camino que anduve acompañada

de la mano de sabios y de guías;

y trayectos que hube de hacer sola

cargando con el peso de mis días.



Un camino que hacia donde sea

que me lleve, andaré con un tesoro;

el que he ido acumulando poco a poco;

un tesoro que es ligero, siendo de oro:



son los afectos que conseguí en la vida,

es el respeto natural y generoso,

es el consuelo de la palabra amiga;

es el amor, que al pasar por mi vereda

abrió las puertas y cerró salidas.



Es la mano que llevó el escalpelo

y cuidadosamente me cerró la herida;

es el abrazo de corazones grandes

que pusieron puntal a mis caídas.



Es la palabra que leo, y es la mía
-tan cambiante y tímida-

la que asoma cada tanto en mis cuadernos,

la que quiere impregnar huella sencilla.



Mis ojos se deleitan con el cielo,

mi oído, con el eco de tu risa;

mis manos, cuando rozo los recuerdos,

mi alma -en otra dimensión- con tus caricias.



Soy la hoja que no marchitó el otoño;

soy la mujer que a veces sigue siendo niña.

Soy la voz de un espíritu que observa

la secuencia y los milagros de la vida.



Soy la que anda con los pies descalzos

-y sigue andando- sin que piedras ni espinas

logren que sean más pesados los pesos

y cercenen la lección de las heridas.






SENRYU:


Una hoja verde

en la rama reseca

se siente viva.

3 comentarios:

Elizabeth Wojnarowicz dijo...

Qué lindo Pat!Sin duda sos esa hoja verde!Beso.

Taio dijo...

GRACIAS, así en grande. Hermoso y lleno de vida

Selva dijo...

Gracias... un lugar donde me entienden, no es facil, se puede salir, pero necesitamos lugares cómo éste para saber que hay muchas personas que saben y sienten lo que sentimos nosotras. Gracias nuevamente, saludos