10 jul. 2012

El hombre que huye


Hace unos días me enteré de una compañera en esta senda del cáncer de seno, cuya pareja la había dejado recientemente, y en pleno tratamiento. ¡Otra más!, pensé.
Muchas veces me he preguntado el por qué de esa actitud, lamentablemente más frecuente de lo que una imagina; y al comentarlo, solemos oír todo tipo de calificativos para con el hombre que abandona a su mujer con cáncer. Sin embargo, observando los diferentes tipos de reacciones, en nosotras mismas, en los familiares y amigos, y habiendo aprendido, del cáncer y de la vida, a no juzgar, podría afirmar que no es por desamor, o por maldad, sino por cobardía, por no poder aceptar que se puede perder lo que se ama, por no tener el valor de hacer frente, de acompañar a esa mujer, con la que ha compartido el pan y los sueños, en su lucha por seguir adelante.
El hombre que huye es un hombre pequeño, es impotente frente a la contundencia de la palabra cáncer.
Muy lejos estoy de querer justificar esa actitud; simplemente, quiero recordarles, amigas y amigos, y también de recordarme, que no todos tienen la misma capacidad de amar, de aceptar, de luchar, de vencer; no todos tienen la fuerza y la fe, y no todos pueden acompañar, de la mano y con una sonrisa, a aquella con quien alguna vez pensaron estar hasta el fin de sus días.

1 comentario:

BoliBiCristal dijo...

Yo tengo que comentar esto... Mi pareja tras 10 años de relación me dejó en un hospital alegando que no podía superar perderme. Llorando y diciéndome que me amaba. Me dejó el día que desperté de un coma. Me quedé sola, de la noche a la mañana perdí mi vida. Sinceramente. GRACIAS POR DEJARME! Si esa es la persona que esperaba acompañarme el resto de mis días MENOS MAL QUE NO SIGUE A MI LADO!!! Eso no es amar a alguien, es amarse demasiado a él mismo, es egoísmo puro, es tener un morro que se lo piso. Mientras todo va genial ahí estoy en las risas y fiestas, cuando la cosa se pone difícil, me largo pitando. Una cosa le dije: Jamás vuelvas a decir que me amas, porque en tu boca es un insulto para mí. No señor. Eso no es amar. La cobardía no justifica un amor que abandona. Ante todo querernos a nosotras por encima de todo. Que en un momento de nuestra vida nos pongamos enfermas no nos hace ser menos que nadie y merecemos el mismo amor o más que el resto. En mi caso no he tenido cáncer, pero como persona merecía que si mi pareja me amaba estuviera a mi lado pasando conmigo ese camino. Y ese es el pensamiento que hay que tener. En los momentos difíciles igual que sabemos quienes son nuestros amigos, sabemos quien ama de verdad. Esto solo nos sirve para ser más fuertes y para el día de mañana tener realmente a nuestro lado a quien nos quiere de verdad, de corazón. Nos enriquece. Nos hace pasar por etapas durísimas pero merece la pena no estar con asqueroso falso!!!. Ale, he dicho.