14 feb. 2013

BUSCANDO EL EQUILIBRIO

Si, es verdad que he llorado.
También es cierto que he reído.
He sufrido de sed
y he bebido.
He dicho la verdad
y he mentido.
No puedo decir que ha sido fácil,
pero puedo decir
he trabajado,
he descansado,
he estado despierta,
bien despierta,
y he dormido.
He hablado y he callado
y sigo buscando el equilibrio
He sido torpe, 
he ignorado, 
he sido sabia.
He acertado a veces,
y a veces
me ha ganado el desatino.
He buscado,
permanentemente,
y sigo buscando el equilibrio.
He encontrado 
mucha yerba
entre las flores del camino.
He luchado
y he esperado en la trinchera.
Me he quejado, si,
algunas veces;
también le he complicado
la existencia al destino.
Pero nunca, 
nunca y nadie 
podrá decir que he desistido.
 
 
Pat. febrero 2013 

4 feb. 2013

Eli, una mujer asimétrica.

Estaba visitando un museo en Varsovia cuando de pronto la vi. Inmediatamente me sentí identificada, no por el color ni la figura, sino por la asimetría...

Las mujeres que fuimos mastectomizadas sentimos que algo nos falta, que nos robaron un pedazo de nuestro querido cuerpo que socialmente es muy preciado. En mi caso, aún con la reconstrucción realizada con esmero y dedicación por el cirujano plástico, no puedo dejar de pensar en que mi seno postizo nunca volverá a ser el que fue...este es más frío, es inmóvil, más turgente, en fin...no es natural, no es mío.
Como yo no acepté "retocar" la mama sana para que quedaran "parejas" ( algo que nadie puede asegurar) el médico me dijo: " bueno! ya volverás a los 60 cuando tengas una en el ombligo y la otra donde debe estar"...lo tomé como un chiste y me sonreí.
Cuando tiempo después me propuso tatuar el pezón, me aclaró que quedaría con una diferencia de 5 cm respecto al de su compañera porque " técnicamente de debe hacer a 17 cm de la clavícula", así que también lo rechacé, porque de todos modos iba a seguir chueca. 
Mi marido suele decirme: "no te mires tanto, no se nota la diferencia, sos vos la obsesionada..." , pero no puedo evitar estar siempre mirando de reojo hacia abajo para corroborar si la lola falsa se acomoda a la ropa que estoy usando, o para subir a la decaída...
Ya no paso por las situaciones tragicómicas por las que pasaba cuando usaba la prótesis externa ( irrupciones inesperadas fuera de lugar -arriba-abajo-al costado que parecían protuberancias anómalas), caídas abruptas de la intrusa al agacharme que me obligaban a zambullirme sobre ella para disimular la situación , olvidos sobre la mesa de luz que horrorizaban a quienes la veían  inesperadamente, cambio de postura por la falta de peso y por supuesto la propia visualización de ese lugar plano, con una o varias cicatrices que de estético, la verdad es que no tienen nada! En realidad, las cicatrices siguen, pero en la redondez de la reconstrucción,parecen  tomar cuerpo y se hacen más amigables, recordándome siempre que gracias a ellas hoy estoy viva. 
Pues si, no me denomino una amazona porque ya no lo soy, me denomino como una mujer asimétrica, lo que a todos los hacer reír, y llevo por la vida esa asimetría como un estandarte, pues el cáncer que me visitó dos veces y me obligó a estar 11 años en tratamiento, dejó -como en la mujer de la escultura de ébano-  una mujer imperfecta físicamente, que aprendió que en la vida hay cosas mucho más importantes que la estética.
Crecí como persona, me fortalecí y aprendí a quererme más y a amar más a mi prójimo y eso me convirtió en una mujer más feliz; y aunque parezca paradojal todo fue gracias al cáncer.

Entonces, con gusto puedo decir: Bienvenida asimetría! 


Saluda atentamente, Eli  la asimétrica.