14 feb. 2014

Renacer



Agnes la vio y pensó: "es como renacer".

Entonces enseguida pensó en "nosotras" y la compartió.

Estos pequeños grandes gestos son los que dibujan una sonrisa en nuestro rostro y nos llenan el alma.

Muchas de nosotras pasamos por lo mismo, tuvimos o tenemos cáncer; pasamos por tratamientos agresivos que nos "cambiaron" por fuera...y también por dentro. Pero después de todo, después del llanto, la rabia, la incertidumbre, el miedo, de a poco, volvemos a florecer y renacemos con más color, más energía, más ganas de vivir, porque la adversidad nos hace más fuertes.

Todos tenemos nuestra propia luz, la que por diversos motivos, por momentos se debilita, pero también tenemos esa fuerza interior que como un  potente fuelle, es capaz de avivarla y  hacernos resplandecer.