Somos muchos los que formamos parte de este hermoso árbol de la vida.
Algunos estamos fuertemente sujetos a las ramas, otros más frágiles nos tambaleámos con la mínima brisa y de hecho, algunos también caemos, pero todos...todos, somos parte de él.
Las profundas raíces se nutren del alimento que la generosa tierra nos brinda y así, de a poco, va llegando a nosotros el alimento que nos sana, que nos permite recobrar fuerzas, florecer, volver a tener el color, el perfume, la textura que nos hace sentir y lucir bien.
¡ Sigamos unidos, ayudándonos mutuamente!
No hay comentarios:
Publicar un comentario